lunes, 4 de febrero de 2008

Rocío


Tu mirar fue una lluvia tierna,
Que empapó mis ojos
Y refrescó mi corazón ardiente.

Indiferentes fueron tus gotas
Que una a una cayeron sobre mi pecho
Aplacando mi agonía perpetua.

Mis brazos no buscaron refugio
En la flor de dulzura
Que posee tu cuerpo.

Mis labios no hallaron
La brisa matinal
Que corona tu nombre.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias...

si uno pudiera decirlo todo con miradas y carisias, todas las palabras del mundo no servirian de nada...

Any dijo...

Hola niño!!

Como estas??

Paso a saludarte y como siempre a decirte que me encanta que escribas,es muy lindo...

Besos!!


Yo No Sabía Que No Tenerte Podía Ser Tan Dulce Como Nombrarte Para Que Vengas, Aunque No Vengas... Y No Haya Sino Tu Ausencia, Tan Dura Como El Golpe Que Me Di En La Cara Pensando En Vos...



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